Capítulo 17. ¿Dónde están?
En el momento que Isabelle dejó de sentirse observada, sintió un profundo alivio. De alguna manera su abuela había conseguido que Leandro se marchara, era un pequeño consuelo para su corazón, ella necesitaba tranquilidad para recuperarse completamente y poder marcharse tal como lo había estado discutiendo con sus abuelos en los últimos días.
—Es hora de que el bebé regrese a la cuna, podrá volver mañana, señora —le indicó la enfermera que estuvo todo el tiempo a su lado.
—¿No puedo quedarme un