Capítulo 133. De tal palo, tal astilla.
«Su hija está embarazada de seis semanas»
El silencio que le siguió a aquellas palabras fue sepulcral. Mía contuvo la respiración mientras que Angelo cambiaba de color. De pálido a rojo intenso y luego un color raro, como si el aire empezara a faltarle.
—¿Qué? —preguntó con voz ronca. Angelo se contuvo para no gritarle al médico que continuaba parado delante de ellos, ajeno al peligro que emanaba del hombre.
—Parece que no es una noticia que esperara, señor —pronunció el médico—. Su hija ha sido