Capítulo 102. Un pecado en la tierra.
—Entonces, ¿cómo te fue con Ezra?
La mano de Melanie quedó suspendida en el aire ante la pregunta de África, una de las trillizas y su mejor amiga.
—Ni siquiera me menciones a ese idiota —gruñó, masticando el trozo de manzana con más fuerza de la necesaria.
—¿No se le paró? —preguntó divertida la joven de veinte años.
—Shhh ¡Claro que se le paró! —gritó, empujando su plato y levantándose de la silla con enojo—. Se le paró lo suficiente como para enterrar la espada en otra vaina —admitió.
África