Deja de pensar y enfócate en lo que es realmente importante.
Hui, sí, salí huyendo de mi propia habitación...
Podría perfectamente haberlo sacado de ahí a patadas por querer mentirme, podría haber roto el contrato, haberlo despedazado, hecho mierda y después haberme desecho del cuerpo. Eso habría sido mejor ¿no? pero ¿qué hizo la idiota de la terapeuta que hay dentro de mí? Dejarle una notita dándole pie para un próximo encuentro, es que aún no me sacaba de la cabeza su confesión, porque eso había sido ese gracias. En su voz no había ni un atisbo de ment