Esto no se lo merecía...
La sensación de placer que me provoca el estar quitándole la respiración a mi angelito es extremadamente sublime, lo tengo abrazándome la cintura con sus manos cruzadas y con mis manos dirigiendo cada uno de sus movimientos como si fuera un títere, y debo decir que ha aguantado estoicamente, pues no ha dicho la palabra de seguridad, cuestión que me preocupa un poco.
Suelto un poco su agarre y lo dejo respirar, me levanto de encima de sus piernas y verlo respirar intent