Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 20.
MAX VOELKLEIN.
Aún tenía su voz en mi cabeza diciéndome que ya no quería verme. Que ya no quería saber más nada de mí.
Mi cerebro se ocupó de transformar sus palabras decaídas en puñales en el pecho. Filosas dagas de lo que ya no quiere ser.
Tarde o temprano ocurriría. Lo nuestro siempre fue y será una es







