Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 19
MAX VOELKLEIN.
Tuve que obligarla a repetirlo porque no podía darle crédito a lo que había escuchado de su boca. De su dulce e inmaculada boca. Me encontraba en mi apartamento, en la soledad de este y sólo su voz, su preciosa voz, podía darme esa paz que yo necesitaba en mis días sofocados de labor y estrés.
Ada Valentina Gray, ese era su nombre, un nombre que a mi parecer irradiaba vale







