***************LEO****************
Este era, tal vez, uno de los días más extraños para mí. Bueno, tal vez, no extraños, pero sí muy curioso y, sobre todo, uno de los más felices de mi vida y la razón era él.
—Babbo —me habla mi hijo y me enseña su tajada de pizza, al tiempo en que sonríe.
—Deliciosa, ¿no es así? —le pregunto; y él asiente sin dejar de sonreír.
—Te amo —le recuerdo cada vez que me era posible.
Hacía ello porque... simplemente, me gustaba expresarles a mis hijos lo que sentía po