DIEZ AÑOS ANTES
LAURA JENNER
—Ven aquí—, me dijo mientras abría los brazos. Fui y le abracé. Me devolvió el abrazo mientras me acariciaba la espalda. Me separé y me dio un beso en la frente.
—¿Papá?—, le pregunté por qué estaba tan emocionado.
—Es como si fuera ayer cuando tenía tu cuerpecito en mis brazos y ya te estás graduando—, me dijo sonriendo. Yo sonreí y él me dio unas palmaditas en la cabeza.
Los dos salimos y subimos a su coche. Me alegro de que papá esté aquí el día de mi graduación.