Yulek
El tiempo se fue escurriendo de mis manos a gran velocidad. Han sido semanas largas en las que no he dejado de demostrarle a Esme todo lo que he guardado en mi corazón para ella. Las invitaciones a salir, aunque sea a dar un pequeño paseo por el parque, son el perfecto efecto para que me sienta dichoso a su lado. Las atenciones de su parte, esos besos que cada día se han vuelto más salvajes y la manera en la que me abraza por horas y sin un atisbo de dejarme ir, me tienen por las nubes. N