~Bruce
Ya no podía controlarme más. La imagen de ella suplicando, completamente sonrojada y chorreando mojada, rompió cualquier resto de moral que me quedaba. La agarré por la cintura, la levanté sin esfuerzo y la estrellé boca abajo sobre mi regazo.
Levanté la mano y la bajé con fuerza contra su culo rojo y ardiente.
—¡Ah! ¡Papi! —gritó, clavando los dedos en el colchón.
Metí la mano debajo de ella, deslicé los dedos entre sus muslos y froté con rudeza su clítoris empapado. Soltó un fuerte jad