~Katherine
Me di vueltas en la cama un rato hasta que finalmente abrí los ojos. Aparté la pesada manta de mi cabeza y poco a poco me di cuenta exactamente de dónde estaba. El penthouse. Mi coño dio una sacudida violenta solo con recordar todo lo que hicimos anoche.
—Dios, eres una puta —gemí para mí misma.
Estaba completamente avergonzada, pero la sensación de hormigueo que venía de mis pezones adoloridos me hacía sentir totalmente bien con ello.
Miré alrededor de la habitación y vi la ancha es