~Katherine
Me besó profundamente y yo le devolví el beso con todo lo que tenía. Me agarró la mano y la llevó directamente a su entrepierna. Jadeé al sentir su enorme bulto. Estaba ardiendo ahí y su gruesa polla palpitaba con fuerza contra mi palma.
Me besó el cuello, moviéndose despacio hasta llegar a mi oreja.
—¿Ves lo que me estás haciendo, gatita? —susurró, con la voz grave y áspera—. Mira lo que le has hecho a Papi.
—Joder, Papi, estás tan duro —ronroneé, apretándolo por encima de los pan