Tenía miedo por todo el dinero que llevaba en su bolso, con miedo de que se lo robaran. Lo había divido en tres partes y de igual manera seguía siendo mucho, pero Ariel no confiaba en nada y si perdía ese dinero…sabía que su destino sería otra vez estar en las calles.
Salió de aquel motel, llevaba puesta una falda negra larga, una camisa de flores y unas deportivas, con su pelo en una coleta baja, a la altura de la nuca y una gorra, lentes negros y aquella tan delgada figura.
Cinco días llevaba