Tomó el taxi hacia la casa de los Clinton.
Aquella mañana era muy gris para Ariel.
Aquel era el paso más importante, firmar el divorcio para que Alejandro estuviera un paso más cerca de ser libre.
Había pasado la noche en vela pensando en con quién podría casarse, pero no conocía a nadie que estuviera dispuesto y tampoco podía tomar al primer desconocido que se interpusiera en su camino y pedirle que se casara con ella.
Pensó en Dante.
Había perdido todo contacto con él y…no tenía idea de cómo