Se había quedado cuidando de Migo (amigo), así era como Ariel le había puesto a su nuevo compañero. Estaba a los pies de Norman, muy tranquilo y relajado, luego de ambos dar un largo paseo donde no dejó de correr de un lado a otro.
Era de noche, le preocupaba que Ariel llegara muy tarde, quiso llamarla para saber si estaba bien, pues la última vez que Ariel se marchó algunas cosas no salieron bien para ella.
Miró la hora, casi las once de la noche, volvió a llamarla y esta vez sonaba apagado, q