Fabio, aunque era un tipo sencillo, era un poco bohemio, sarcástico y un tanto distraído.
Al saber que su amigo llegó, se puso de pie para recibirlo, se verían en un restaurante y de paso almorzarían juntos.
Cuando Fabio vio que Alejandro llegaba con aquella mujer de la mano, soltó una sonrisa al ver el rostro de Ariel.
No entendía por qué su amigo le había dicho que aquella mujer era fea, porque aún con aquella sudadera, ese pantalón jean y su cabello en una coleta, para Fabio Ariel le pareció