Las horas junto a Julia habían pasado de una manera que Ariel no se daba cuenta. En aquella habitación, ambas charlaban a solas, mientras Alejandro no dejaba caminar de un lado a otro frente a la puerta, esperando el momento en que su abuela lo dejara entrar o que Ariel saliera para también hablar con él.
Alejandro me dijo que han pasado muchas cosas desde que el cayó preso. No me imagino por las cosas que debiste pasar, pequeña. Pero ¿por qué estás tan delgada, tesoro? No sé si es por el tiem