Capítulo 82. NO PODRÍAMOS HACER NADA
Lia
El silencio no se prolonga por mucho tiempo, puesto que Damiano carraspea para llamar mi atención.
—Hay otro asunto —me dice, visiblemente contrariado.
—¿Qué es?
Parece dudar en decírmelo. Finalmente, se endereza y aprieta mi mano.
—Estaré ausente durante un tiempo —expone con voz serena, sus palabras suenan lentas y calculadas —. Necesito resolver algo fuera de la manada. No llevaré a Astorian conmigo, él se quedará aquí para cuidar tanto a ti como a la manada, así que no me verás hasta d