Lia
—Te comunicaré mi decisión final una vez que arregle las cosas con Leila —responde.
Contengo el malestar que me provocan sus palabras. Esa no es una afirmación de nada. Él prefiere tratar el dolor de su amante antes que darme algún consuelo a mí, que seré su esposa.
Cada día que pasa solo me reafirma que mi decisión de entregar mi mano a Adrián es la mejor solución a mis problemas. La carta bajo mi vestido me presiona las cosillas como un recordatorio de que está ahí, que mi verdadero