Capítulo 58. ¿DÓNDE ESTÁ MI ESPOSA?
Damiano
Mis ojos se abren tan pronto soy consciente del frío que hay a mi lado de la cama.
Mi lobo se agita dentro de mí con ansiedad y posesión.
«Se ha ido. Nos abandonó. Búscala, ahora»
Su gruñido me toma desprevenido, pero no soy ajeno a su molestia. El hecho de que Lia no esté aquí me llena de una inquietud extraña. Despierta una necesidad incontrolable por traerla de regreso.
Sin pensarlo demasiado, me visto con rapidez y salgo de la habitación. La luna se ha ocultado, los primer