El punto de vista de Gabriela
Salí del ascensor en cuanto llegué a la planta donde estaba la oficina de Alejandro. Al enterarme de que había tenido un accidente en el ascensor, salí rápidamente del trabajo y me dirigí a su oficina porque quería saber si estaba bien. No me ha contestado las llamadas, e intenté preguntarle a su secretaria, pero se niega a responderme, como si Alejandro se lo hubiera prohibido.
Me acerqué a la puerta de su oficina y, nada más entrar, lo encontré sentado en su sil