El punto de vista de Carmen
Salí de mi profundo sueño y me encontré tumbada en la cama del hospital, deslumbrada por la luz que provenía del techo. Vi los electrodos en mi mano y el pitido de la máquina indicaba los latidos de mi corazón.
Intenté despertarme, pero rápidamente sentí el dolor de mis heridas y recordé el terrible suceso que acababa de vivir. No sabía cuánto tiempo había estado dormida, pero esperaba que todo estuviera bien ahora, ya que había tomado una decisión horrible.
Acabé