Mardeli ya había hablado con el secretario de su jefe para que le diera la oportunidad a David de trabajar en esa empresa.
El secretario había quedado de darle una respuesta, sin embargo; ya habían pasado dos días y todavía no le resolvía nada.
Cierto día ella estaba buscando un juguete que su hijo había perdido, cuando se encontró con un reloj de marca. Ella conocía lo fino, era un reloj exclusivo.
Esperó a que David llegara de un trabajo que había encontrado y lo encaró. Pero él le dijo que n