El padre se fue a la habitación para hablar con su esposa Dayana. Le comentó lo que había descubierto de su hija consentida y le aseguró que tomaría en cuenta su opinión.
Dayana también se sintió muy decepcionada. Por lo tanto, su respuesta fue corta y clara.
—Tráela de regreso. Por castigo tendrá que estudiar en una universidad pública.
No habían pasado ni dos minutos cuando el padre le ordenó a su hija que preparara las maletas porque regresarían a la mansión. Mardeli le suplicó que le permi