Al ver a mi ex prometida frente a mí, lo único que puedo sentir es desprecio hacia ella. Sé que en algún momento le mencioné a Dayana que la esperaba con amor, pero era una excusa para zafarme de ella cuando no quería reconocer que me había vuelto a enamorar con locura luego de haber jurado que jamás volvería a suceder.
—¿Qué demonios haces en esta casa?
Le pregunto furioso, pero con la voz baja para que nadie escuche y peor Dayana que ya debe estar arriba en nuestra habitación y no quiero que