Después de estar hablando por un rato acerca de los estudios, la convivencia con sus compañeros y su vida solitaria en esa casa. La señora Estrella ya se ha despedido de su sobrina y está a punto de marcharse porque si sus hijos no la encuentran en casa cuando lleguen del trabajo se preocuparán por ella.
—Hija, te prometo que hablaré con mis hijos para que se dejen de tonterías contigo.
—No tía, usted no se meta en problemas con mis primos por mi culpa. Ya es suficiente lo que usted hace con te