Por desgracia para la pareja, no pudieron pasar del segundo día con la inquilina no invitada.
Ella se encargó de frustrarles todos sus encuentros en la playa o en cualquier parte, ella siempre se les aparecía en donde fuera que estuvieran.
Hasta que al final se hartaron y tuvieron que regresar porque aunque le llamaran la atención, ella no les hacía caso.
¿Y saben qué? Ella ya estaba enterada de que la pareja haría ese viaje, porque hasta su propia maleta con su ropa andaba cargando y al princ