Sebastian
—No creo que funcione, no sé si pueda tener una relación contigo sabiendo que tienes esposa. ¿En qué me convertiría si lo acepto? Siempre seré tu amante y Claudia tu esposa —dice Keira moviéndose de un lado al otro, inquieta.
—Sé que te pido mucho, pero te amo, Keira, y no quiero estar sin ti.
—¿Y qué si acepto? ¿Volarás aquí cuando puedas, tendremos sexo y luego volverás a tu vida? —me pregunta enfrentándome, parece enojada, y tiene todo el derecho a estarlo. Pero espero que pued