CAPÍTULO 74
La historia que me contó Sebastian fue tan devastadora como increíble. Perder a su hija y a su esposa el mismo día debió ser un duro golpe para él. Todavía le duele. Lo vi en sus ojos, lo escuché cuando su voz se quebraba. Y lo comprendo, sé cuánto duele perder a un hijo; la ausencia te desgarra el alma y te hace querer morir a su lado. Es una pena que nadie debería experimentar.
Su confesión hizo que todo encajara. Entendí su comportamiento frío y distante, su negatividad a hablar