Keira
Una hora más tarde, Robert me llama para decirme que debo estar en el aeropuerto a las cinco de la tarde, que me dará el resto de las instrucciones cuando haya llegado. Le pido una vez más que la prueba de que Sebastian se encuentra bien y gruñe que me la recibiré pronto, que él es un hombre de palabra y cumplirá con su parte del trato siempre que yo cumpla con la mía. Pero no me fío de él, no después de lo que pasó la última vez que lo vi. Me preocupa mucho la seguridad de Sebastian, sig