Sebastian
Mi cerebro sigue procesando la noticia mientras mi cuerpo actúa de forma automática. Mis piernas me conducen al armario, mis manos alcanzan un juego de jeans, una camiseta y un par de zapatos. Y sin darme cuenta, estoy vestido, bajando las escaleras y buscando las llaves de uno de mis autos en un cajón de la cocina.
Al llegar al garaje, sin estar seguro a cuál de mis seis autos le pertenecen las llaves que sostengo en mis manos, presiono el botón de desbloqueo y las luces del BMW negr