—¿Te gusta este lugar? —preguntó Zayden, acercándose a Olivia, quien contemplaba la hermosa vista a través de la ventana.
—Sí, transmite mucha paz. No sabía que tenías un rincón tan especial —respondió ella.
—Es el sitio perfecto para desconectar... y para disfrutar a solas, por supuesto —bromeó Zayden, sacándole una ligera sonrisa.
—Típico de un pervertido como tú —se burló Olivia.
—¿Ah, sí? ¿Yo, un pervertido? ¿Y tú qué eres entonces? —provocó Zayden.
—¿Yo? Nada que ver —rio ella.
Zayden la m