¡Piiiiiiip!
El sonido ensordecedor del claxon de un automóvil retumbó en el aire. En ese mismo instante, el cuerpo de Olivia fue arrastrado hacia la orilla y cayó en los brazos de alguien, justo a tiempo para que el vehículo pasara de largo.
—¡¿Qué estás haciendo?! —espetó Zayden, sujetando a Olivia por ambos brazos.
La mujer lo miró con confusión. Al ver su rostro, Zayden sintió una profunda frustración.
—Tu obsesión es hacerme daño, ¿entonces por qué intentas hacértelo a ti misma? —preguntó Z