—Señor, este es el informe sobre las personas implicadas en el intento de asesinato de la señorita Olivia anoche —dijo Clif, entregándole un documento a Zayden.
—¿Ya se encargaron de todos? —preguntó Zayden.
—Sí, señor. Sin dejar rastro —respondió Clif—. Y resultaron ser hombres de Aland Banning.
—Lo suponía —comentó Zayden—. Parece que Aland ha empezado a moverse. Clif, envía a nuestros mejores espías para vigilar de cerca tanto los movimientos de Aland como los de los hijos de Simon Mateus.
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