—¿Cómo te encuentras? —inquirió Zayden, ingresando a la habitación de Olivia.
—Mucho mejor. ¿Ya puedo solicitar el alta? —indagó ella.
—De ninguna manera. Permanecerás aquí hasta que te hayas recuperado por completo —sentenció Zayden con firmeza.
—Pero eso es sumamente injusto; tú abandonaste la suite clínica antes y me dejaste sola —protestó Olivia.
—Sigo en las instalaciones del complejo. ¿En qué momento te he abandonado? —repuso él.
—Deseo marcharme hoy mismo —insistió la joven.
—Mírate la p