Dos meses después…
— Tienes que decirle la verdad.— Lisa toma uno de los amplios brazos de Eizan, continuando de forma melosa como un pequeño gato.— Seremos finalmente la familia que siempre deseaste.
— ¡Basta ya!— Le grita con rabia sintiéndose asqueado ante su tacto.
La verdad era simple, él había intentado vengarse de la muerte de su hermano vaciando su furia en la joven besada por el fuego. Pero ciertamente con el paso de los días y la convivencia todavía he dado un giro inesperado en sus p