Kristen estacionó el coche frente al café donde la esperaban sus amigos. Cuando entraron, el bullicio de las risas y las charlas inundó el ambiente, pero en cuanto Erik cruzó la puerta detrás de ella, el murmullo se apagó por un instante, mientras todas las miradas se posaban en él.
—¡Kristen! —exclamó Alison, acercándose para darle un abrazo. Luego, sus ojos brillaron al ver a Erik—. Y veo que has traído compañía.
Kristen sonrió con algo de incomodidad y se apartó del camino para que Erik la s