Bianca.
Al regresar al departamento miro en la puerta un repartidor con un ramo de rosas rojas exageradamente grande junto con una caja de color verde claro, me le acerco junto con Edgar.
-¿ le puedo ayudar en algo ?
-hola, ¿ es usted la señorita Bianca ?
-si.
-esto es para usted, me puede firmar esto.
Firmo el papel de recibido y me entrega el ramo que trae una nota y la caja se la entrega a Edgar que la mira con curiosidad, le agradezco al repartidor y no tengo que leer la nota para sab