★Amelia
Pasaron como uno, dos, tres… o cinco días, ya no sé, desde que la mamá de Andrea la dejó en la casa y nunca regresó por ella. A veces siento que fue ayer, a veces siento que pasó hace un millón de amaneceres. Andrea ahora vive con nosotros, pero no vive-vive, sino que duerme aquí, come aquí y juega aquí. Y también se pone toda mi ropa. Bueno, no toda, pero casi toda. Mis vestidos favoritos, esos de flores y el rosita que tenía brillitos en el cuello… todos.
Pero no me importa.Bueno, sí,