79. No seas cobarde
Cap. 79
La piel de Charles estaba poniendo de color morado y azul, le falta aire, sus pulmones colapsaban, al igual que el resto de los órganos por lo que esa mujer traicionera le hacía. Su último pensamiento fue a Clara y sus bebés, no pudo conocerlos, pero cree que donde está esta más a salvo.
—Amor mío —escuchó Charles decir a alguien y cuando giró la cabeza a la derecha de forma pesada allí estaba su bella esposa. Su mate predestinada. —No tenías que haber venido aun —le regaña la mujer con