POV NOEL
—Y solo nos quedaremos por aquí, señorita, porque si salimos, nos congelaremos —bromeo con mi hija al sentarnos alrededor de la mesa blanca que estaba frente a un enorme ventanal que nos dejaba observar el jardín trasero de la casa—. Las seis… él ya debe de estar por llegar… ¿crees que sea buena idea esperarlo en la entrada?... Mmmm… no, ¿verdad?... Aunque es el hombre que nos ayudó, sería un bonito gesto de agradecimiento o… algo así —susurro al mirar a mi bebé y acomodar su ropita—.