93. Está bien chico, puedes marcharte .
Aquella tarde llegaron dos cadáveres a la morgue y el doctor Miller no había regresado todavía, Morgan, el becario, se extrañó mucho porque en el mes que llevaba ahí no había visto ese lugar sin el doctor, aunque también era cierto que él solo estaba ahí cuatro horas según lo estipulaba su contrato, el resto del tiempo estudiaba o iba a la universidad.
La vida de Morgan no era la típica de un universitario normal de los que priorizan las fiestas y la vida social, en realidad él siempre había si