9. Quiero ser digna de ti.
— A mí me encanta tu estilo y tu ropa y todo lo que tiene que ver contigo — Explicaba a medida que iba bajando por su cuello hasta su escote, descubriendo sus senos y lamiendo débilmente la humedad que había en ellos.
—Quiero ser digna para ti…— respondió llevando su mano derecha hasta la cabeza de su esposo, sosteniendo su cuerpo con la izquierda.
La forma que él bajaba por su cuerpo, la tenía no solo deseosa, sino también húmeda, ni siquiera con el padre de su hija, ella sintió ese tipo de de