61. Recuerdo perfectamente sus gritos
— ¿Entonces estás seguro de que Anahí me drogó? — preguntó Jeremy a su abogado completamente molesto por la situación al leer el email que Diddier le acababa de reenviar donde ponía exactamente las sustancias que se habían encontrado en su sangre.
— A no ser que tomaras eso por ti mismo, cosa que dudó — le respondio Diddier con los brazos cruzados y molesto con la situación, tenía ganas de hacerle pagar por eso a aquella mujer y no entendía como su amigo no era capaz de ver la gravedad de lo su