Deborah... se las trae.
— Eres tan fresco y descarado— dijo Sylvia.
El la miró con cara de inocencia y respondió:
— ¿Por qué? Solo te digo que no pienso dormir con ella, en esta casa— dijo él.
— Entonces, me imagino que si piensas dormir con ella, eso significa que pueden haber coqueteos y manoseos delante de los niños— dijo Sylvia— y no voy a tolerar faltas de respeto.
— Te aseguro que me voy a controlar con Deborah frente a ti y de los niños— dijo Hafid.
— ¡Quiero que entiendas que a mi no me importa con cuantas