Sylvia se quedó unos instantes en silencio y dijo:
— Todo, lo que esté en mis manos haré para que puedas sacar ese dolor que te quiere destruir— dijo Sylvia.
— Eres una buena mujer—dijo él—ahora solo quiero dormir, no he dormido mucho, solo tomé dos botellas de Whisky, pero no estoy borracho.
— Una botella de licor es bastante no puedo imaginar dos y los niños se preocuparon por verte en ese estado tan deplorable— dijo ella.
— ¡Lo siento!— dijo él— ¡Gracias, por acomodarme en la cama!
— Aho