Lilibeth
Como se lo prometí al señor Lombardi todos estos días he permanecido en la mansión sin salir a ver a Massimo, solo espero que el confíe en mí y haga lo que le pedí hace tiempo, asistir a su boda y dejar todo en mis manos, sin darme cuenta ya me estoy arreglando para asistir a la supuesta boda de mi marido y no puedo evitar sentirme bastante tensa, trato de tranquilizarme por mi bien, pero me es imposible en este momento, todo lo que suceda en esa iglesia es como lanzar una moneda al a