—Ayer Palmieri me conto algo rápidamente sobre sus invitados, pero no me dio más detalles, aunque creo suponer que por eso estoy aquí y usted me lo explicará —comenta Giuseppe después de darle un trago a su café.
—Así es señor Lombardi, como ya sabe la señora Rinaldi me proporciono pruebas sobre la culpabilidad de los Salvatore y gracias a que me permitió que sus hombres cuidaran de ellos hoy siguen vivos, ayer sufrieron un atentado por parte de los Salvatore; pero hay otro tema que me gustaría