Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente cuando me estoy terminando de arreglar aparece tía Melike, quien tiene sus ojitos un poco rojos e hinchados, pero a pesar de todo una pequeña sonrisa adorna su rostro.
—¡Oh, tía Melike!, ¿No me digas que discutiste muy feo con tío Mich? —Inquiero un tanto preocupada.
—Solo un poco, pero bueno ya después se le bajo el enojo, solucionamos todo.
—Pero aun así tus ojos est&a







